El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha dejado en suspenso la prohibición de usar el burka en los edificios municipales de Lleida, decidida por el ayuntamiento en octubre pasado. Es una suspensión cautelar mientras se resuelve el recurso contra el veto presentado por la asociación islámica Watani, minoritaria en Lleida.
Los seis magistrados del tribunal, con la oposición de la Fiscalía, argumentan la decisión de suspender el veto de forma cautelar en que, si al final los jueces dieran la razón a los recurrentes y anularan la prohibición del burka, los perjuicios causados a las mujeres a las que se les hubiera prohibido el acceso a locales municipales serían ya irreparables, según el abogado Carles Antolí, representante legal de Watani.
En cambio, la suspensión cautelar, indica el auto del TSJC, no genera perjuicio alguno, ya que la legislación vigente ya prevé la obligación de los ciudadanos de identificarse a requerimiento de una autoridad o funcionario legitimado para ello, de manera que “ni la seguridad ni el orden público se ponen en peligro”.
El alcalde defiende la prohibición del velo
El ayuntamiento ha anunciado que recurrirá a su vez contra la decisión judicial. El alcalde, Àngel Ros (PSC), ha defendido la prohibición de los velos integrales en instalaciones municipales de la ciudad porque en los procesos de integración “no todo vale”.
En declaraciones a RAC1 recogidas por Europa Press, Ros ha argumentado que las aportaciones culturales se deben frenar porque “los valores de igualdad y tolerancia son básicos”.
En cuanto a la asociación musulmana Watani, que presentó el recurso contra el veto, ha remarcado que es muy minoritaria -"los podría contar con los dedos de una mano", ha ilustrado.
Para el alcalde, la entidad plantea la cuestión desde un punto de vista religioso, mientras que el Consistorio, que aprobó la prohibición por unanimidad en el pleno municipal, lo enfoca en términos de igualdad entre hombres y mujeres.
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