Decíamos en nuestro anterior editorial, del pasado mes de diciembre, que estábamos inmersos en unas fechas muy importantes para los inmigrantes residentes en España y que nos iban a llevar a febrero, cuando Latinoamérica Exterior cumple su sexto aniversario, momento en el que se conocerían las cifras de los extranjeros inscritos para participar en una ocasión histórica.
A Josiño, que supo escuchar este pasado, y convertirlo así en relato.
A mi abuela, que nunca será recuerdo; porque está en todos mis presentes.
Subía la pequeña rampa de hormigón cada mañana. Toc, toc, toc… Su bastón de madera comenzaba a escucharse desde unos treinta metros, cuando dirigía sus pasos desde la casa pequeña hasta nuestro portal elevado, y formaba parte de la magia en las mañanas de enero.
"De nuestros miedos nacen nuestros corajes, y en nuestras dudas viven nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible, y los delirios otra razón. En los extravíos nos esperan los hallazgos porque es preciso perderse para volver a encontrarse” (Eduardo Galeano).
Un año después, Haití sigue necesitando ayuda. Pese a los esfuerzos, la recuperación es muy lenta y la esperanza futura está puesta en la solidaridad. Solidaridad sobre la que se cierne una sombra de desconfianza que limita aún más los pocos medios con los que contamos las pequeñas organizaciones de cooperación internacional.
Por muy diferentes caprichos del azar, muchos fuimos los que entonamos la melodía del éxodo; a veces triste, a veces esperanzadora y revitalizante.
"Las fronteras son las cicatrices de la historia"
El mundo sufre hoy, como siempre, un periodo de cambios y transformaciones en el que todos, en mayor o menor grado, somos protagonistas: transmisores o receptores de diversos estilos de vida. A veces nos toca por suerte defender y consolidar ideologías, atractivas economías o hacer las veces de porteros celadores en aquellos países donde se goza de un cierto bienestar; pero en otras ocasiones, la moneda muestra otra cara y, en lugar de esto, debemos luchar por un mínimo bien común, un techo, un salario o poder cubrir sin más necesidades mínimas de alimentación.
"A mi querido viejo, porque al final de tanta lucha y tanta vida, todo se redujo a un puñadito de objetos”.
Hemos llegado a otro Doce de Octubre y, como es habitual, enunciaremos a diestra y siniestra términos de integración, convivencia o participación social y, por supuesto, esto no está nada mal.
Hoy, en otro tiempo y en otro lugar, el recuerdo de tantos que aprendimos de tu lucha.
¿Cómo se evoca un recuerdo? ¿Cómo se describe un olor? ¿Cómo se reconstruye un momento? ¿Cómo, una emoción, un sabor, un temor...? ¿Cómo se cuenta un adiós?
(A mi hermano que, a pesar de tanto tiempo y de tanto espacio, sigue estando a mi lado).
“Antes, para vivir bastaba con luchar por unos pocos y valiosos sueños… Ahora, recordarlos es cuestión de vida o muerte”.
Todos nos hemos sentido campeones del mundo como resultado de la merecida y trabajada victoria de la selección española ante Holanda. Todos podemos guardar ese trocito de orgullo que nos brinda el espacio común y compartido de un país en el que tanta falta hacen las alegrías.
La crisis económica generalizada nos lleva inevitablemente a una crisis particular, personal e intransferible que consiste en resolver día a día las urgencias, los recibos por pagar, las facturas cotidianas, los gastos imprescindibles que hacen de nosotros individuos integrados en una evolución constante. Somos parte del puzzle macabro que un día, a golpe de azar, o de bombas, idearon unos pocos para establecer un orden mundial ajustado a sus conveniencias y bolsillos.
Doña Elena nació en épocas grises, cuando el país sólo era un boceto de imitación y cuando aún no se podía aventurar a modernizarse ni a pretender con orgullo o memoria, formar parte de una Europa lejana y soñada, donde ya el hambre no marcara los destinos, ni la guerra fuera señal de identidad; y donde sus nietos pudieran convertirse -a base de sacrificios- en defensores de claras ideas y en señores de profesión -como decía. Muy lejos estaba aún, en ese tiempo, de presagiar cuanto tardaría en deshacerse de tal destino.
Delta del Tigre pertenece al Departamento de San José, pero sus gentes luchan, trabajan y sueñan en Montevideo. Es el primer pueblito que aparece saliendo de la capital a cruzar el puente de hierro de los ingleses, por el suroeste.
Ahí está… me parece verle todavía. La penumbra de la cocina a las seis de la mañana, la vieja silla de quebracho que reconstruía cada diciembre –pesada y grotesca-, el fogón ardiendo a dos metros y el crepitar de la madera seca y mimada que cada día acercaba desde el galponcito del fondo.
“Te cruzaste en una esquina de mi vida, te miré a los ojos y desde ese día todo lo que soy quedó pendiente de tu tiempo, de tus horas, tus minutos; tus sonrisas y tristezas; tus encuentros y tus ausencias. Porque al mirarte, reconocí mi alma en la tuya como en un espejo, y fue entonces, cuando dejé de ser quien era, y empecé a sentirme tú. Ese día, comprendí que te esperaba desde siempre; y que eras, sin dudarlo, la mejor de mis certezas”.
En los últimos días varias asociaciones de inmigrantes en Catalunya han salido en defensa de la Ley de Acogida después que la Defensora del Pueblo haya recurrido ante el Tribunal Constitucional (TC) la Ley de Acogida de Inmigrantes, que consagra el catalán como lengua “preferente” para su integración.
Once organizaciones sociales que trabajan con personas empleadas de hogar reclaman al Gobierno central que cumpla con su compromiso de reformar la legislación que regula el empleo doméstico en el Estado español.
“Las medidas adoptadas por el gobierno para abordar el racismo han sido insuficientes”(Informe 2010 de Amnistía Internacional - El Estado de los Derechos Humanos en el Mundo /España)
Un nutrido grupo de organizaciones no gubernamentales y diversosmedios de comunicación han testimoniado y denunciado la existencia ycontinuidad de los controles policiales de identificación por motivos raciales.El mes pasado, el periódico Diagonal aportaba un nuevo ejemplo de ello,publicando la noticia de que uno de sus colaboradores (el fotógrafo EduardoLeón) había sido detenido mientras realizaba instantáneas de los controles deidentificación de inmigrantes en la estación de metro de Lavapiés, en la ciudadde Madrid.

En 1998 varias asociaciones que trabajamos por el reconocimiento y respeto de los derechos de las personas inmigrantes y contra el racismo institucional y social, y que por entonces lanzamos la campaña Papeles para tod@s’, conociendo la forma de pensar del escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, fallecido el pasado 18 de junio, nos pusimos en contacto con él solicitando su apoyo para dicha campaña. Nos remitió un texto precioso titulado ‘Carta abierta a la solidaridad’, que queremos volver a compartir con todos.
Paloma Viro
Centro de Defensa y Estudio de los Derechos
Humanos (CEDEHU)
¿Por qué un ciudadano español puede trabajar sin mayores restricciones en Argentina y uno argentino sólo puede hacerlo excepcionalmente en España y tras salvar múltiples escollos? ¿Por qué un nacional de este país, aunque no tenga residencia legal y cualquiera sea el tiempo que lleve en Argentina, puede andar libremente por sus calles y a un argentino sin residencia legal se lo puede encerrar en un Centro de Internamiento de Extranjeros, con carácter previo a su expulsión, si permanece en España durante más de tres meses?

El debut de Johan Cruyff como entrenador de la selección catalana de fútbol y su intención de no utilizar el catalán como idioma de comunicación con sus jugadores, añade un ingrediente novedoso al debate existente entre quienes esgrimen que un inmigrante – y Cruyff lo es – no está completamente “integrado” en Cataluña hasta que no se expresa públicamente en dicho idioma y quienes consideramos que la pertenencia e implicación dentro de una sociedad bilingüe, Cataluña en este caso, no es función directa del uso que se haga del catalán como lengua habitual.
La información es parte importante, si no vital, en nuestras vidas; ella es la que nos condiciona en la toma de decisiones, la que nos posiciona y nos hace interaccionar en la sociedad. De ahí la importancia de los medios y de la comunicación en sus múltiples canales.
Cuántas veces precisamos la vida entera para cambiar de vida, lo pensamos tanto, tomamos impulso y vacilamos, después volvemos al principio, pensamos y pensamos, nos movemos en los carriles del tiempo con un movimiento circular, como los remolinos que atraviesan los campos levantando polvo, hojas secas, insignificancias, que a más no llegan sus fuerzas. Mejor sería que vivieramos en tierra de tifones. Otras veces es una palabra cuanto basta”.
José Saramago